
6/23/10
6/20/10
Fiesta de cumpleaños

Hay un momento en la vida de todo niño en la que el cumpleaños es un acontecimiento. Una fecha esperada para ser “engreido”, recibir regalos y ser el centro de atención.
Un ritual capaz de generar las más imposibles hazañas de parte de los padres para satisfacer cualquier sueño o capricho que el niño pidiece.
Algunas fotografías me traen a la memoria esas ceremonias que cada año mis padres organizaban, primero solo, luego en conjunto con Marisol –mi hermana.
Con el pasar de los años, esa emoción conjunta iría desapareciendo y las expectativas cumpleañeras se irían desvaneciendo.
Este año he decidido celebrar. Recordando con cariño las celebraciones familiares, recordando las ilusiones de niño, que no se han quedado en el olvido y que me doy cuenta siempre se pueden llegar a concretar. Celebro mi cumpleaños, sí!!
Solo me queda dar las gracias por tanto cariño.
Y gracias a mi, jejejejejeej, por creer y seguir adelante.

6/16/10
6/14/10
6/13/10
The perfect place to grow
¿Existe un lugar perfecto para crecer o somos nosotros los que hacemos el lugar?

En el post anterior hablábamos de una mudanza, de “movernos”… de algo que siempre, querámoslo o no, estamos haciendo.
Buscamos un lugar para crecer, un lugar del que a veces no somos concientes. Un lugar donde expandirnos, conocernos, vernos en el otro y seguir adelante.
Este espacio del que les hablo está ahí, quizás estuvo siempre, quizás lo hemos convertido en nuestro de a pocos, quizás lo hemos construido con nuestras propias manos.
He pasado por esa búsqueda, siempre fuera (de mi) y de a pocos he ido apropiándome de mi espacio por dentro… un espacio que es como una casa, y poco a poco se va ordenando, va tomando forma y descubriendo su identidad. Solo hay que tenerle paciencia y darle el tiempo justo, porque la apropiación de uno mismo es de toda la vida.


6/6/10
Process of moving

Una mudanza no es un hecho ajeno a ningún ser humano. Nos mudamos en diversas circunstancias: de niños con nuestros padres, de grandes a nuestra propia casa solos o con nuestra pareja, nos mudamos al viajar y quién sabe si seguimos “en movimiento” y mudándonos todo el tiempo en nuestras mentes.
Mudarse es un enfrentamiento con uno mismo, te enfrenta a un proceso, al pasado, al presente y a lo que vendrá en el futuro.
En pleno proceso de pronto te ves envuelto en el espacio que dejas y empaquetando tu vida te rodeas de todos los objetos que la conforman. Ahí están los sueños, las alegrías, las tristezas, la esperanza, el amor, la familia. Toda la memorabilia que ha ido construyendo tu identidad, día tras día, año tras año. Uno carga con todas esas cajas aún así no las lleve consigo.
Por otro lado una mudanza es un inicio, un momento para detenerse, revisar y comenzar.
Una vez entregados al nuevo espacio, llega el momento de ordenar, abres los objetos empaquetados y los dispones en el nuevo lugar. Pero sabes que esta experiencia es nueva, y deberás acomodarte. Tal vez encuentres nuevos objetos que te acompañen, tal vez cambies de ubicación algunos, te permitirás el tiempo adecuado para jugar, para probar y adecuarte a este nuevo espacio.
Una vez dispuesto lo básico en el nuevo lugar los amigos te visitarán, y tu los engreirás y en ese proceso seguirás transformando el espacio, apropiándote de él, haciéndolo tuyo día tras día.
