8/9/07

8 cosas que ya sabes de mi.
capítulo final 1ra temporada






querida Tracey espero encontrar el lugar perfecto para crecer




I. amo la música

Me encantan los viajes de carreteras, apreciar el paisaje e ir al ritmo de la música.

Au revoir Simone sigue en mi mente, me encanta la música y en estos momentos la comparto con gente que ama la música también. La música acompaña nuestros viajes de carreteras, rodeados de bosques infinitos y de un cielo que me hace sentir tan pequeñito.

Me siento tan bien aquí, puedo respirar otro aire, y el espacio es una prolongación de mi mente y me aproxima a lugares nunca antes pensados. Atravesamos el Hudson para ir a otros pueblos, nos encontramos en el mundo de las Girlmore girls con escenarios en diners acompañados de hamburguers y milshakes de chocolate.

II. me encantan las series de tv.

Los fuegos artificiales sobre el Hudson lo llenan de colores en una fiesta que me hace sentir en un espacio irreal, quizá una película, quizá una interpretación de los personajes de Cindy Sherman en sus representaciones de películas serie B, o quizás uno de esos confundidos personajes de las series que todos vemos: Felicity, the O.C. Tal vez soy el nuevo Ryan Atwood en una de esas fiestas a las que nunca perteneció.

Todo es maravilloso, el entusiasmo de la gente, la orquesta que toca en vivo melodías híper conocidas. Finalmente nos animamos por un trago y somos parte del festejo. Motivos para celebrar hay y son infinitos: celebramos una graduación, celebramos el fin de una gran etapa de estudios, celebramos el inicio de una nueva etapa en la vida de todos.

Al más puro estilo de alguno de esos personajes me muevo alrededor de la fiesta, lo veo todo, los divos bardies rodean la pista, nosotros somos parte de esto y observo detenidamente a ese bardie en camisa, corbata y shorts pequeños ajustados, moviéndose como un divo y mostrándose en cada movimiento.

La fiesta está en su máximo apogeo y yo se que esta es la despedida. Esta gran fiesta es mi despedida, el viaje continua y sé que ese lugar que es Lima –rodeada de nubes grises y con un cielo color concreto- me espera.

Camino hacia la orilla del río Hudson, contemplo su lejanía, miro las estrellas, a lo lejos el divo bardie y sus shorts ajustados siguen en un cadencioso baile.

III. me encanta viajar

Para salir de Red Hook y dirigirme a la ciudad tengo que ir a la estación de tren que está en Poughkeepsie, a 45 minutos en carro. Max me lleva. Son mis últimos minutos y disfruto del paisaje. Compro mi boleto en el Metro-North Railroad, un gran abrazo de despedida y lo mejor de mi energía para mi amigo antes de subir al tren.

Viajes, viajes, viajes. En avión, en tren, en auto. Atravieso los bosques y observo el maravilloso paisaje a las orillas del Hudson.

Llego a Grand central, me confundo a través de los miles de viajeros que llegan a Manhattan. Una vez más en la gran ciudad. La ciudad soñada, el afuera que tanto busco. El afuera que incansablemente en Lima todos buscan, porque en Lima todos estamos huyendo, siempre andamos a la expectativa de abandonarla y dejar de ser parte de ella.

IV. me encanta Manhattan

Manhattan, Dean&Deluca, me quedo detenido en la calle Broadway, caminata de horas. Soy una Felicity sin rumbo por estas calles newyorkers, soy un personaje de serie de WB channel atrapado entre ciudades, preguntándose si puede ser feliz en la suya.

Vuelvo a Dean&Deluca, chocolate caliente y vista a la calle, los transeúntes no dejan de pasar y observo con nostalgia por última vez está ciudad.

Imagino que a todos nos gusta jugar a ser el personaje principal de nuestra serie televisiva favorita. Aquel personaje que camina por Central Park o fith avenue, con saco largo de color gris, bufanda, gorra y una bolsa de cuero, mientras el viento acaricia la piel y el sol ilumina la cara de forma especial. Un artista, con depa en el soho, con grandes proyectos para exponer y con un grupo de amigos maravillosos. Un personaje con un novio al que adora y con el que pronto se mudará y empezarán una vida juntos.

¿Qué aventuras le pueden deparar? ¿Logrará cumplir sus sueños?

Así comienza la serie, así comienza la vida, el escenario ideal, los personajes precisos.


V. siempre me lleno de cosas, necesito conservarlo todo

7 p.m. rumbo al aeropuerto, problemas de embarque.

Me pongo nervioso al tener que improvisar una maleta por los 17 kilos de sobrepeso que llevo en mi equipaje de mano. 17 kilos de sueños, de vida, los libros de mis artistas favoritos también están ahí: Sophie Calle, Rineke Dijkstra, Tracey Emin, Gillian Wearing, Kiki Smith. El libro del Hessel museum y todos los catálogos que pude sacar de Bard collage. La nostalgia también tiene un peso en mi maleta.

VI. soy un chico de sueños

8 horas me separan de Lima.

8 horas separan mis sueños.

Por ahora solo pienso en mis libros abandonados en una maleta sin seguro.

El cansancio me vence y quedo dormido.

VII. Lima de mis amores, la paranoia de la inseguridad

Bajo del avión y todavía no tengo conciencia del tiempo, no tengo conciencia donde estoy. Probablemente sigo en mi papel de algún personaje de serie de WB, bolso de cuero en mano, y abrigo. Cambio automáticamente de clima. Dejo el verano atrás, dejo un domingo en el MOMA, una tarde soleada en Bryant Park y reacciono ante la ligera llovizna invernal de Lima, esa de la que todos hablamos, esa que nunca es capaz de mojarnos, de limpiarnos, tan sólo de hacernos respirar un aire lleno de agua.

Ha pasado un año desde que empecé a escribir, y no se sigo siendo el mismo. Vuelvo a pasar por el proceso de evacuar, vuelvo a pasar por el proceso de enfrentarme a ti mi Lima querida, mi Lima tantas veces renegada. Mi Lima de tardes en el malecón, de caminos infinitos por la avenida Larco, de preciosos atardeceres mirando el mar, mi Lima que no se encuentra a sí misma, mi Lima que se confunde, mi Lima que siempre trata de contentar a los demás, mi Lima de ritmo esquizofrénico.

VIII. Juli

Recojo mis maletas, están llenas de regalos y todo lo que pude comprarme. Me pregunto cómo vuelvo a casa, al parecer la paranoia limeña me invade, no puedo tomar cualquier taxi, no puedo cargar solo mis maletas, tengo miedo que me quiten mis maletas y mi dinero, tengo miedo de lo violenta que puede ser la ciudad conmigo.

Finalmente me lleno de valor y me olvido del personaje de Central Park. No soy más un personaje de serie gringa, en realidad nunca lo fui, solo fui un observador activo participativo, que se moría por respirar y descubrir si realmente es posible una vida fuera de nuestros miedos.

Salgo de migraciones, cruzo la puerta de llegada. Ahí está Julián, aquí estoy yo. ¡Que sorpresa! Una gran emoción me invade, nos abrazamos, me ayuda con mis maletas, y nos reímos mientras buscamos un taxi que nos lleve a mi casa.

Finalmente me encuentro con la realidad y confirmo que estaba equivocado, sí soy un personaje de serie, claro un personaje fuera de serie. Mi propio personaje: un artista, que busca depa, con grandes proyectos para exponer, con un novio al que adora y con el que pronto se mudará, con amigos maravillosos, y con muchas ganas de seguir con más temporadas en este show que es la vida.

Ahora el escenario está en mi mente y mientras camino nuevamente por el malecón abrigado con una bufanda de lana gruesa, mi saco largo, una gorra y mi bolso de cuero, encuentro un café, saco mi compu, veo mis fotos y me veo a mi en esa maravillosa historia que es el ahora.

Comienzo a escribir.

Suena mi teléfono, Julián está en camino, al poco tiempo llegan Karen y Jorge.

Mientras tanto me transporto a mi última tarde en NY, en mi parque favorito "Bryant Park", siento el calor del sol de verano, casi, casi vuelvo a mi serie, final perfecto para esta temporada...nos vemos

4 comments:

Mari said...

me emocionas
simpre siempre

no sabes como te necesito.

Sandra Texeira said...

yo tb he sido un felicity sin rumbo miles de veces y aun entrando a ese cafe mil veces no eh podido encontrarlo, pero me alegra saber que en algun lugar de mi camino tu estas tb.
tqm, dear friend!

Max said...

Me ha gustado mucho tu post. I miss you.

Sandra Texeira said...

a veces podemos ser tan parecidos, querido, cuando dejaremos de llenarnos de cosas (afortunadamente tenemos un corazon grande)