12/4/06

pequeñas recetas para combatir el dolor


paso 1
tome un pedazo de tela, de preferencia lona gruesa, con mucha textura. Consiga hilo grueso, del color que usted prefiera, y una aguja punta roma. No es necesario saber coser. Coja el hilo e insértelo en la aguja.


paso 2
piense en alguna frase que manifieste lo que siente, si desea puede dirigirla a alguna persona. El contenido de la frase debe ser absolutamente personal, casi como si de contar un secreto se tratase; solo de ese modo la receta será efectiva.
paso 3
comience a bordar la frase y repítala cuantas veces crea usted conveniente en el tamaño dispuesto en la lona. Esta operación puede realizarse en el horario que usted prefiera.


paso 4
El autor recomienda, luego de un día de rutina, un trabajo de bordado de por lo menos tres horas. Para que la receta sea efectiva la frase debe repitirse una y otra vez.


paso5
Una vez concluída la receta, consígase un bastidor (sí, de esos que sirven para los pintores) y una engrapadora. Tense bien su tela y proceda a engrapar la lona.


paso 6
Felicitaciones!!!! usted tiene lista su pequeña receta para combatir el dolor. Ahora colóquela en algún lugar de su casa, léela con todas sus fuerzas y grite, grite como nunca antes lo haya hecho en su vida.

Gracias.










7 comments:

Anonymous said...

Me has dejado impresionado...
Esta receta es muy útil cuando uno está sufriendo de normalidad aguda.
¡Un beso!

enrique said...

La normalidad aguda, es como esos chicos de discoteca, todos lindos, agradables, con los que sales a pasear, a tomar un par de tragos, bailan contigo y te seducen, te hacen sentir guapo, interesante, una compañía ideal, de aventura y emoción. Te presnetan a sus amigos y tú crees que perteneces a algo.
Justo en el momento en el que tú crees que todo está de lo mejor...es ahí cuando te abandonan y te das cuenta que estas solo.

E.

Anonymous said...

Enrique, que sepas que voy a ponerlo en práctica esta misma noche. Lo haré de forma más artesana todavía... Mañana te cuento el resultado.
Eso sí, no lo repetiré tantas veces, que me recordará a los castigos de los profes, y no es un castigo, es una terapia.

Smuack smuack

enrique said...

Gracias Towngayer, gracias por visitarme. Bienvenido a mi casa!!!!
En cuanto al ritual, pues como se ve en las fotos cosía todas las noches y finalmente lo terminé una noche invitando a muchos amigos y ahí en medio de todos lo terminé, lo colgué y grité.

Un solo grito, un solo respiro y punto.

Se acabó, quizá sí se acabó, algo cambió en mí desde esa noche.
Espero también te ayude.

Un beso y seguimos en contacto,
E.

Mari said...

"Tus palabras ya no me hacen daño"

Max said...

Gosh, necesito mucha tela. Y de preferencia un ejercito de bordadoras ayacuchanas (para darle el toque antropo-leftie) que sepan bordar in English, pero la cosa es que no estoy seguro de que sea dolor o tal vez placer lo que quiero a-bordar. De lo que estoy seguro es de que se trata de felicidad. Con toda la mierda con la que viene, que es el abono del paraiso, igualmente.
Kisses.

enrique said...

a-bordar es una palabra bastante interesante y de eso se trata este pequeño ritual. A-BORDAR el dolor/la felicidad/el placer...en fin a-bordarnos a nosotros mismos.
Es curioso esa noche en la que me a-bordé con esta tela, algo pequeñito, muy pequeñito -como esas astillas que algunas veces se nos incrustran en el dedo- pudo salir por fin desde dentro, creo que la había cargado por años.
El haberla expulsado de mi cuerpo me ha quitado un gran peso de encima, casi como los 18 kilos que perdí hace algunos añitos (para felicidad de Anna L.).
Gracias por tu comentario!!! y sí a conseguirnos ese ejército de a-bordadoras ayacuchanas!!!!

un super beso,
I miss you!!!
E.