9/6/06

a Julián,


ahí estaré.



Los durmientes


Hibernar: Pasar el invierno, especialmente en estado de hibernación.


Hace poco conversaba contigo Julián desde aquí y me decías “hoy no dormiré”, “no lo puedo hacer”, “no quiero que sea mañana”. “No quiero enfrentarlo, no quiero vivirlo, no puedo”. Fue así como comenzamos a hibernar en nuestros cuartos, nuestro refugio, con el miedo de seguir adelante, de seguir el día a día. Las últimas semanas solo ingresé aquí, a este lugar que he decidido construir para pasar el invierno.

Fue así como me olvidé de ese espacio, mi cama. Noches enteras sin dormir necesitando huir de la conciencia del tiempo. No somos concientes del tiempo que pasamos en nuestra cama hasta que nos recostamos en ella, cansados por la noche. En esas noches de frío y mucha humedad, nos abrigamos, nos arropamos; de repente tenemos un momento de TV o de computadora antes de acostarnos, sin pensar en ello, mecánicamente.

Finalmente ha llegado el momento…me siento cansado y me dejo llevar a ese lugar en el que pasamos algunas veces hasta ocho horas detenidos en el tiempo…ese soporte de sueños, de miedos, de amores, de deseos. Y qué mejor si es junto a alguien.


Luego viene el descanso






Entre el 11 y el 19 de Abril de 1979 Sophie Calle invitó a dormir en su cama a 28 personas. Realizó 176 fotografías en blanco y negro mientras dormían.
No existía ninguna relación personal con los durmientes. Tan solo era una ceremonia de aproximación a la intimidad de las personas, una interesnte manera de convivir con el sueño.



"WITH MYSELF ALWAYS WITH MYSELF NEVER FORGETTING"




Este fantástico trabajo lo realizó Tracey emin, una forma de encontararle un sentido al sueño: recordar a todos aquellos que han dormido contigo.

Cuando niños (por el miedo)

Cuando adolescentes (por probar y por el miedo)

Cuando adultos (por amor o por buscar amor y por el miedo)

Cuando ancianos (por el miedo a no estar solos)

9/4/06



AUTUNNO

Aunque los inviernos en Lima no son visualmente gélidos como pueden serlo en otros lugares; el cielo gris, chato, plano, uniforme y el agua que respiramos afecta nuestro sensible estado de ánimo. Desde el 2003 decidí combatirlo desde mi refugio, "mi casita de la pradera", que lucha por no congelarse en esta Lima que te congela hasta los huesos.

Los rituales que he realizado los guardo en este museo casa. Aquí conservo todas mis experiencias, los recuerdos, mis amigos, mi pasado.

Una buena taza de té caliente y algunas galletitas pueden acompañarnos mientras me visitas…espero te guste.